BIENESTAR LABORAL Vs “AQUÍ SE VIENE A TRABAJAR”

calidad laboral¿Es incompatible mejorar el bienestar de los trabajadores y su calidad de vida laboral, con el trabajo intenso, eficaz y eficiente? La respuesta no es solo un rotundo “NO”, sino que además está sobradamente demostrado (científica y empíricamente) que la mejora del bienestar psicosocial de los trabajadores y directivos, así como su calidad de vida laboral, impacta de manera positiva en la productividad en el trabajo. Igualmente, un aumento del malestar psicosocial y el empeoramiento de la calidad de vida laboral supone una merma importante en la motivación hacia el trabajo productivo.

Así que ya es hora de ir cambiando creencias, prejuicios y paradigmas obsoletos y oxidados, que si bien funcionaron en el pasado siglo XX, hoy son dignos de aparecer en las vitrinas del museo arqueológico de “empresaurios”.

Aquellos directivos y empresarios (sin la “u”) con reticencias a mejorar el bienestar de los empleados por aquello del resquemor a que la gente se pueda acomodar, apoltronar, anquilosar, vaguear o relajarse en exceso, pueden estar tranquilos pues también hay un necesario cambio de paradigma para los empleados del siglo XXI, y es que debido a la falta de seguridad y estabilidad en el empleo (que ya no puede suministrarle la empresa) deben estar mejorando continuamente su formación, su desarrollo de habilidades y competencias para poder afrontar nuevos retos y aumentar así su empleabilidad; algo clave en este cambio de era que nos ha tocado vivir. ¡Vamos, que no se puede uno “dormir en los laureles”! porque el que viene detrás asumiendo y aceptando este cambio de paradigma, “te quita la merienda”.

Dicho esto, una de las estrategias más potentes y eficaces que conozco para conseguir aumentar la calidad de vida laboral y organizacional (sobre todo en empresas de servicios) es fijar, mantener y optimizar una serie de prácticas saludables (investigadas y demostradas como eficaces) que la empresa puede adaptar a su realidad personal, de manera que se conviertan en hábitos alineados con su cultura particular.

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¿QUÉ PRÁCTICAS PODEMOS UTILIZAR?

  1. Autonomía de los trabajadores (en aquellos puestos y tareas que lo permitan) para decidir y organizar tiempos y prioridades en sus tareas.
  2. Consciencia de equidad (proporcionar a los trabajadores recompensas -en forma de salario y/o beneficio social- justas y proporcionales al esfuerzo que realizan).
  3. Comunicación abierta (tanto vertical ascendente y descendente, como horizontal)
  4. Seguridad psicológica (poder expresar opiniones y sentimientos sin miedo a represalias, críticas o recriminaciones).
  5. Facilitación y promoción de la formación (adecuada) de los trabajadores.
  6. Desarrollo en habilidades transversales de empleados y directivos (habilidades sociales, inteligencia emocional, autoeficacia, gestión del tiempo, etc.).
  7. Variedad de tareas, evitando la “rutinización” en la medida de lo posible.
  8. Detección y facilitación de uso del talento y fortalezas (p.ej. si una persona del equipo administrativo es bueno en escucha y empatía podemos incluir entre sus roles, previo acuerdo con ella, la atención al cliente en un % semanal de su tiempo).
  9. Igualdad de oportunidades entre hombres y mujeres (formación, equilibrio vida familiar y profesional, teletrabajo, rotación, etc.).

Éstas son solo algunas de las muchas prácticas saludables que una empresa, junto a sus trabajadores y directivos, puede llevar a cabo, adaptándolas a su cultura, como he dicho anteriormente.

Si no sabemos por dónde empezar o cómo implementar estas y otras prácticas saludables, es conveniente acudir a un profesional de la psicología ocupacional positiva para que nos oriente y ayude. Lo primero que hará será hacer una evaluación psicosocial positiva para detectar aquellas prácticas que ya se hacen bien y saber así desde donde partir. Además, si es un buen profesional, su trabajo estará basado en instrumentos y metodologías validados científicamente y con el suficiente apoyo empírico.

psicologo del trabajo

Uno de los instrumentos y métodos de evaluación más potentes y fiables que conozco es el llamado HERO (HEalthy & Resilient Organizations), desarrollado por el equipo de investigación WoNT de la Universidad Jaume I. Esta metodología permite la evaluación comprehensiva de las organizaciones, atendiendo a la percepción grupal y organizacional de diferentes agentes clave: dirección, empleados, supervisores y clientes.

¿Estarías dispuesto a realizar una experiencia piloto de prácticas saludables en tu empresa para comprobar los beneficios?

Hasta pronto!

Fuente de las imágenes: conexióncorporativa-corporativaii.blogspot.com;
                        hablamosdeeuropa.es; trabajouta.blogspot.com

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